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21/1/10

Cuaderno de Arte y Demás 2009-2010 - 3: Popurrí

Una sinfonía de sentidos.

De eso se trata, hoy, en gran medida, mi obra. También creo, buena parte de la “poesía” rockera.

No envío mi mensaje (su Cómo, su manifestación sensible) en función de otro mensaje externo a él (un Qué traducido al lenguaje de las imágenes). O sólo lo hago ocasionalmente.

Mi figuración (y otras, o al menos mi modo de percibirlas) no es narrativa (como la pictórica pre-renacentista, renacentista y demás) ni descriptiva (como casi todo retrato o paisaje), al menos no principalmente.

Mi figuración obra mediante las estructuras de la pintura abstracta: un diálogo entre las partes que no necesariamente pretende decir algo más que sí mismo, más bien pretende despertar en el receptor ideas, sentimientos, sensaciones, en parte implícitos (pero no tanto en los elementos representados en sí, sino en sus relaciones con el receptor, con la cultura general y con los otros elementos del cuadro).

¿Qué son los cuadros abstractos? Un conjunto de estímulos psicológicos. Yo, de modo similar, trabajo con el conglomerado de significaciones a que vienen atados los diferentes elementos, texturas y demás. Estos emanan y se interrelacionan, vibran y distorsionan las vibraciones de las demás. Y, accesoriamente, narran y describen, no lo niego, lo relego.








En la mesa no había más que una familia, pero (como muy de vez en cuando sucede) medio desnuda. Desde una de sus bocas se vertían litros de dolores y secretas construcciones mentales a través de gritos de ahogado, ahogado por toda una vida (una Eternidad). Ahogado, eso no impidió jamás aguas cristalinas y luz solar maravillosa aunque menguante.

Vi, expulsados de cada uno de sus poros, incoherentes ruegos y órdenes como una gran lágrima turbia. Y vi, en respuesta, lágrimas como paredes acorralando al diálogo. En el medio, emitidas con arrogancia desde los otros dos personajitos (yo soy uno), simulacros de razonamientos, alternativamente como banderas de la paz o como estrategias bélicas.

Una vez más, todos esos vapores malolientes, esos sudores rancios, esa sangre vertida, escaparon. Una vez más los dejamos escapar o, mejor, los condenamos al exilio. Volvimos así, una vez más, al simulacro vital/cotidiano de familia/ser-humano tipo (esto incluye problemas, pero intrascendentes).

Las mascaritas en su lugar de nuevo, y a continuar jugando (de mentiritas) al olvido.


Un intento muy tenue de darle un valor un poco más de Imagen a uno de mis tantos textos.

La parte izquierda de la imagen siguiente fue influenciada por la música de Café Tacvba (probablemente por "Cuatro Caminos" o, a lo sumo, "Vale Callampa").
Más textos e ilustraciones de este mismo cuaderno: ACÁ y AQUÍ.

14/8/09

Yirando por Misiones ¡DOS!: mirando pa' Baires.

Retratar la nueva poética arrabalera, el nuevo arrabal. Retratar la épica, el misticismo, la suciedad secreta de la muerte y la vida entre las oscuridades actuales de Buenos Aires. La villa, el villero, el Uvita Fiesta, el paco, la sangre, la chapa, el perro costilludo y sediento de caricias, el arma robada, el honor, los dedos quemados, la prensado paraguaya, el cinturón, el nuevo inmigrante, latinoamericano.
Bersuit y el viejo arrabal están en los cimientos de esta “nueva” poética. Lo grasa-oscuro y lo Tango. Más atrás: cumbia villera, Borges, Macedonio, Max Cachimba, Breccia, Molina Vedia, Berni, Daniel Santoro, Policías en acción, murales de todo tipo, etc.
Tiene épica, tiene delirio, trasfondo, vacíos, símbolos y sobreentendidos, malentendidos, tergiversación, y uno mismo.
Mitología urbana, porteña y, sobre todo, actual. Cargada de pasado, de un oscurantismo militar y una extraña luz peronista.
Gente de tierras rojizas y/o verdosas, entremezclándose, garchando fiero entre la mugre gris del Río de la Plata, ano gigante a punto de expulsar nuevas formas, colores, combinaciones de palabras, íconos, arquetipos, orgullos, tradición futura: oscurecido realismo mágico.



83- Cachetazo/Nace: Catedral seca al sol, leguas sudorosas.

Al pasar frente a la iglesia, un baile se le desprende desde el interior del pecho, hasta la pierna y las cabezas.

Baila, sacude y despide sudor en toda dirección concebible, moja de su animalismo caliente, desenfrenado y desinhibido a antiquísimas estructuras y novedosísimos transeúntes, paseándose bajo ellas, en actitudes antiguas, con motivos nuevos, siempre nuevos, por emular superficies, actitudes originalmente impulsadas por otras penas, otras sonrisas, otra cosmovisión.

Pero él baila, acorde a su presente: sus retinas repletas de efectos especiales, y sus neuronas, mutiladas y revitalizadas por las mismas sustancias ilegales. Baila y ahoga.

Todos, al pasar, haciendo como que no lo ven, simulando, tal vez, desprecio. Todos, pasan y se relamen, recogen en sus paladares y órganos sexuales cada gota de sudor, para saborearla sin tapujos una vez en sus hogares, llenos de éxtasis y de paredes que lo oculten, al éxtasis.

Y él, que sus paredes ha demolido (sus más onda paredes, de neuronas ajenas) sigue y seguirá bailando. En un rito que, incomprendido, será alguna vez emulado. Por gente solemne y repleta de barrotes (dentro del cráneo) que convertirá esas libertades en Tradición, y se entregarán una vez más a la servidumbre. Sonrojándose ante el próximo libre.

84- El Fin.

Hay una hora de la tarde, más allá de la puesta del sol, cuando empezamos a sentirnos en la oscuridad total aún sin verla, aún viendo, en que el cielo, las cosas, están a punto de decir algo. Pero claro, en la ciudad casi no se lo oye, opacado de humos, relojes, puteadas y edificios diversos. Y si lo viéramos no lo entenderíamos, su grito. Yo no lo entendí jamás, aún habiéndolo oído y habiéndome extasiado ante él, sobrio o con ciertos humos en los pulmones.

Así, en esa duda misma, no siempre se Sabe, aún sobre uno, fui a parar a la esquinita. Rosada, esperaban nada ahí sentados, distrayéndose de sí mismos tetrabrik en mano, un par de los Hombres de la barrita. Ya ancianos, oscilantes, con sus bocas babeantes y sus ansias de demostrar hombría y ausencia de neuronas. Aún hacía sonar, desde elementos cada vez más pequeños y descartables, sus viejas cumbias y raggaetones. Pero no bailaban, oscilaban, culpa de la ancianidad y el paco. Esperaban.

Y llegué. Desde lejos viéronme, caminata singular, la mía, distinguible a varias cuadras aún a pesar de esa ceguera (tanto la momentánea como la menos momentánea, la que ocupa una porción de años), distinguible como la nube de humo, de cigarrillo (barato) detrás, olor a añejo, desde joven, otras épocas.

... - Tardaste en venir (dice, Él, atiborrado de barba, llagas y enorme ropa deportiva)
... - El tiempo, se me atravesó en el camino. Hubiese llegado hace años, si el éxito no me hubiese llevado por otros barrios.
... - Nos abandonaste, demasiado tiempo, sí. Y no sabíamos si volverías.
... - (callo, lo miro fijo)
... - Demasiado tiempo sin esperanza de que ese tiempo acabe…
... - Una eternidad, entonces, lo sé.
... - (ahora calla él, quiere saber si lo diré… o tendrá que ocurrir lo otro)
... - (no lo digo)

Desenvuelve, entonces, desde adentro de su bolsillo, su frágil mano de dedos carbónicos. Piña, desenvuelta desde arriba. Cubriéndome como puedo la cabeza, respondo, golpeo, me agarra, lo golpeo más, lo tironeo de la remera, ahora golpea él, sigo tironeando y casualmente ese movimiento termina en ceguera de su parte, lo empujo, cae.

La esquina ya se rodeó de gente, el barro, las ventanitas, las chapas frágiles se movilizan para mirarnos, brillan al compás de la escena. Azules, en esa penumbra débil, misteriosa, que empieza a ocultarnos. Sólo el cielo, sin horizontes a la mano, brilla un poco aún sobre la villa. Alguno piensa en defenderlo, pero la ancianidad les sobreviene… ¿para qué? Muere hoy o muere mañana.

Saco el cuchillo, enclenque, sin mango, todo óxido ya de papá. Desesperado de vida, trata de moverse, no puede, se ha fracturado nosequé en la caída, el empujón. Los años le pesan más que la borrachera o mi pie en su espalda. Garabatea movimientos en el barro, sacudiendo sus bracitos. No habiendo palabras válidas para este momento en la vida de los Hombres, responde con palabras de otros momentos, las que en su apuro es capaz de decir, las únicas que llegan a su mente, aunque hieran su honor, su desesperación abre toda posibilidad. Y dice aquello que, quizás, debería haber dicho yo.

... - Perdón.

Y lo degüello. Exhibo el fragmento del cadáver, el trofeo tomado de los pelos blancos, en la punta de mi brazo, ante la multitud. Acostumbrada juega su rol.

... - Recatate, gil. (a coro)

Sólo escucho ello, la voz del pasado regurgitada por cien voces, y al instante oigo, al fin, el fin: el mensaje del atardecer. Muero atravesado al instante por cada bala presente en la esquina. Ya ni rosada, ni azulada. Negra, vacía o infinita.
82- Sangre, chapa, cosmos y Havaianas.

Bien adentrado, en tierra de sangre y vicios,
toma su mate al compás de una baguala de pólvora.
Carga el gatillo y repite frases de su madre,
le dice algo al oído al que pronto será penetrado
por dos polvos.
Al oírlo, lo seduce la idea de una muerte en tremendo paisaje,
la baba le chorrea hasta los mocasines, se está ahogando en sí mismo.
El del arma, confundido, decide salvarlo:
matarlo es un honor; dejarlo morir, una deshonra.
Trepado a la cima de su mástil interno,
escupe sus neuronas sobre las del amigo,
y del golpe lo despierta del desmayo.
Toda su metafísica, sus penas y sus drogas sintéticas
yacen ahora en el pastito mortecino.
Un par de chicos, aspirantes de superestrellas y otras sustancias,
al pasar ríen, disparan sus piedrecitas e insultos
contra vencedor y vencido.
Huyen juntos, agotado el entreacto, dispuestos a volver
a las penas trajinadas de todos los días,
detrás de algún enorme cubo peronista de hormigón,
diciéndose que Menos Mal, que Más Bien.
Y los pibes los siguen de cerca, diciendo, creen, lo contrario.
El primer texto y todos los dibujos fueron hechos en un reciente viaje por Misiones. Varios de los dibujos fueron retocados (ínfima o considerablemente) en forma digital, una vez de regreso.
La calidad de los trabajos es de lo más argentina, por necesidad de cierta Extranjeridad para encontrarse.
Los otros tres textos son I.D.E.A.s

Y la "primera" parte de esta serie de ilustraciones, haciendo dos veloces clics acá mismo.

27/6/09

Foto Flogger: ¿de Estudio-posada o Documental-periodística-instantánea?

El siguiente texto lo escribí originalmente para la materia Medios Expresivos II, cátedra Groisman como parte de este proyecto de intervención urbana.

Reflecciona un poco sobre las características específicas de la "foto flogger" a través de un diálogo con "El instante decidido", texto de Alberto Carpo Cortés (cineasta argentino).

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Foto Flogger: ¿de Estudio-posada o Documental-periodística-instantánea?


Estaba Alberto “Carpo” Cortés charlando con sus lectores de Medios I cuando alguien lo interrumpió: una intelectual flogger que llegaba tarde (se había detenido demasiado tiempo ante su reflejo en la ventana de un auto para arreglarse en pelo).

- Perdón, perdón, siga por favor ¿De qué estaban hablando?

- Nombramos tres hechos que hacen a la caracterización del acto fotográfico: la reproducción de un hecho-objeto-situación a partir de la selección de un espacio (objetivo),…

- Selección de un objetivo, mmm… en nuestro caso (el caso de los floggers) siempre es el mismo: Yo. No hay mucha más elección al respecto.

- …de un tiempo o instante (obturador),…

- Y es que tampoco hay tan claramente en nuestro caso UN instante: los instantes a fotografiar son, a groso modo, todos. Se ponen en juego más decisiones al momento de escoger cuál foto publicar, que cuál foto tomar.

- …y desde un determinado punto de vista (perspectiva).

- Como en nuestro caso el fotógrafo y el fotografiado tienden a ser una misma persona los puntos de vista son acotados: el objetivo está generalmente a distancias chicas (menores a la extensión máxima del propio brazo, en cuyo extremo estará la cámara).A partir de esta obstrucción (distancia máxima: la extensión de mi brazo) se empezaron a desarrollar ciertos artilugios para hacer entrar dentro de cuadro más que el busto de una sola persona: fotos en picado (extendiendo el brazo hacia arriba) que nos tomen, de desearlo, de pies a cabeza; fotos frente al espejo de un baño, etc. Pero perdón, siga

- Tenemos dos universos que son el de la fotografía “de estudio” o “posada”, y el de la fotografía “instantánea” o “documental-periodística” (action picture).

- Disculpe mi insolencia, pero me parece un poco simplista esta división. Tenemos casos ambiguos: ¿en dónde encasillaría a una fotografía con fines periodísticos que documente un acto político diseñado para su futura aparición en TV y en esa o cualquier otra posible foto? ¿Y la foto flogger? ¿no responde a ambos modelos? ¿puede ser considerada realmente foto “instantánea”?

- Lo importante de una fotografía “instantánea” es captar el “instante importante”.

- Es que, si bien el acto de obturar aparece espontáneamente (y no como un lento cálculo, como en la foto “de estudio”), no existe exactamente ese “instante importante”, Carpo. No es el instante lo más importante: las condiciones de ese instante se alterarán inmediatamente ante la presencia de la cámara, ya que los modelos tomarán ciertas poses más temporalmente universales: menos específicas a ese instante, más reaparecibles intencionalmente en cualquier otra foto.

- Podemos decir que con la consumación de la instantaneidad se comienza a educar al lector en una nueva caligrafía fotográfica que incorpora la deficiencia técnica como elemento connotante de la imagen.

- Sí, concuerdo. Malos retoques de PhotoShop o Paint, por ejemplo, que evidencian que la postproducción de la imagen ha sido llevada a cabo por el mismo flogger (un amateur) y así contribuyen de algún modo a personalizar el espacio en que la imagen es expuesta. Por eso no sólo se toleran esos “errores”, sino que a veces hasta se hace énfasis en ellos.

- En cambio, en una foto de estudio…

- No, espere, espere, no terminé. Tengo más que decir sobre el por qué de la aparición del “error” fotográfico hoy en día (no es que sea nuevo, sino que sus por-qués van cambiando). Con cámaras fotográficas cada vez más baratas hay superpoblación de cámaras, con superpoblación de cámaras la hay de usuarios de las mismas (de todo tipo), y con el casi nulo gasto que acarrea la fotografía digital hay superpoblación de malos fotógrafos (ya nadie les impide disparar) , en consecuencia, de malas fotos, y como la distribución vía Internet se vuelve también fácil y gratuita, hay superpoblación de esas malas fotos en espacio público, visible por todos (todo esto no es característico sólo del flogger, sino de nuestro tiempo: en este mundo de la imagen accesible a todos termina prevaleciendo la cantidad antes que la calidad, y cada foto termina siendo una en un millón: pierde valor específico y capacidad de condensar toda una cosmovisión, termina valiendo como fragmento y como parte del todo, dando un pantallazo más acotado del mundo). Cualquiera puede sacar fotografías hoy, ya no sólo alguien con conocimientos específicos sobre el tema (la interfase de una cámara digital y la de cualquier otro dispositivo electrónico es muy similar). Esto se ve en nosotros, los floggers, se ve lo amateur de casi todas nuestras fotos y de los retoques digitales que les aplicamos. Pero estas deficiencias, como dije, no estorban: lo importante es reflejar el modo de ser del flogger (de ese flogger, pero también de todo flogger, ya que ser flogger no es otra cosa que una toma de posición para definirnos como individuos por oposición al resto). Este “modo de ser” incluye cualquier característica propia, o debería, y por lo tanto también cualquier falta de profesionalismo (en el habla, en la escritura, en la edición de imágenes, etc.), cualquier desfachatez. Es natural: en una moda-tribu urbana cuyos representantes nunca superan los 18 años la ausencia de profesionales es aún total. Lo importante en nuestras fotos (en todo nuestro accionar relativo a fotolog.com), además de esa cosa Romántica de reflejar el propio Ser, es simplemente Estar Ahí. Es importante marcar presencia en el mundo más allá del espacio privado (aún en los casos en que sólo nos visiten amigos nuestros: en la foto, en sus firmas, en los links en que figuremos, queda constancia de que Somos, por suerte). ¿Recuerdan aquella vieja teoría de los Idealistas (que llegó hasta nosotros primero a través de Lisa Simpson)? Aquella que decía que si un árbol cae y no hay nadie allí para percibirlo, simplemente no ha caído, no ha habido árbol en ausencia de espectador, (pues, como le gustaba pensar a Macedonio Fernández, el árbol es sólo su huella sensible en alguna psiquis, sin esencia más allá de ella). Bueno, hoy en día podemos decir que ese árbol tampoco existe o cae si sólo uno lo ve: debe filmarlo o fotografiarlo y colgarlo en Youtube, Fotolog, Facebook o el noticiero y recién ahí, quizás, el mundo le conceda existencia. En ausencia de una cámara y una audiencia masiva no somos nada. Pero bueno, siga, por favor, le prometo que no lo interrumpo más.

- En cambio, en una foto de estudio, o al menos no de acción, las reglas de diseño de una foto sí están más ligadas a las cuestiones de equilibrio (o desequilibrio) formal y de tratamiento de colores,…

- Tampoco es tan así.

- …ya que el lector “sabe” que el instante importante no es de la acción frente a la cámara, sino el de la decisión de obturar del fotógrafo. Sin duda, hay un tiempo de iluminación, elección de lentes, construcción de la perspectiva, etc., y ese “tiempo del fotógrafo” no debería nunca implicar un error técnico (salvo por cuestiones estéticas). Es el tiempo necesario para construir un instante.

- No, tampoco. Hay un tiempo de preparación, pero no de la foto sino del fotografiado. El acto de obturación suele mantener su carácter espontáneo, pero el fotografiado generalmente ha sabido de la potencial existencia de esa foto y se ha preparado para tal evento. La escena, hasta cierto punto, es artificial, ha sido diseñada. Esto emparenta a la foto flogger con la fotografía de estudio. Hay dos preparaciones que afectan sustancialmente a la foto y que no permiten considerarla tampoco como documento de un instante: 1- La elaboración del aspecto del flogger (ropa, peinado, maquillaje) que fue realizada con antelación previendo cualquier foto; 2- La elección (a medias instantánea, a medias prediseñada, nunca “natural”) de una pose, que sólo es tomada por el flogger ante la inminencia indiscutida de una foto en específico. Se toma una pose puntualmente para la fotografía, de modo que muy rara vez se llega a documentar un suceso que hubiese sucedido si la cámara no hubiese estado allí (estos sucesos aparece sólo de modo periférico, como parte del fondo, entre personas que no se han percatado de que están siendo fotografiadas). La situación general y el ambiente pueden (o no, ya que también organizamos sesiones de fotos donde, ahí sí, todo elemento es medido y se puede hablar de foto “de estudio”) ser “accidentales”, pero lo demás (pose, principalmente, look, en menor medida) existe casi exclusivamente para la foto. A veces la pose se reduce a una mueca que da un toquecito de “personalidad personal” y/o “personalidad flogger” (algunas expresiones se han ido estandarizando y pueden verlas en casi todo fotolog, como la boca en forma de “piquito”). Nosotros estudiamos previamente cómo salimos mejor en las fotos, cuál es nuestro mejor perfil, qué expresiones faciales combinan mejor con nuestros aritos o peinados, qué poses tienen más levante, etc. Y ante la presencia de una cámara adoptamos alguna de estas poses preconfiguradas. Es sólo otro modo más de manifestarnos exteriormente (así como las mochilas, el auto o la vestimenta para casi cualquier otro), o de seguir convenciones culturales (como la que “dice” que en una foto grupal de cumpleaños debemos sonreír a cámara; por ponerle un ejemplo más entendible por usted, señor Cortés).

- Cuanto más sugerida esté la existencia de un espacio en off (nuestro infinito mazo), mayores van a ser las interpretaciones secundarias que el lector tenderá a hacer de la imagen que…

- Nosotros no solemos tomar mucho en cuenta al espacio en off. En una foto flogger lo que ves es lo que hay, lo demás no posee más relevancia. No tienen peso nada más allá de lo visto a simple vista, ni en el espacio en off ni en simbolismos; no hay elementos ni relaciones de elementos que traten de significar algo más que ellos mismos (a diferencia de, por ejemplo, buena parte de la Pintura o de la fotografía social). El valor de nuestras fotos simplemente radica en colocar allí al fotografiado, y no en colocar a este en función de un mensaje más. Lo representado es sólo signo de sí mismo. Esto es lo que importa de la foto, de la firma, del fotolog: hacernos presentes ante otros, mostrar que estamos, que somos. Se me ocurre que es un camino no muy distinto del recorrido por el arte durante el siglo pasado (y un poco antes, y un poco aún hoy): pasando de representar otra cosa externa a la obra (pensemos en cualquier pintor expresionista o previo a ese movimiento, o en la pipa de Magritte que abre camino al próximo grupo) a simplemente señalarla (pensemos en el arte-objeto, el arte conceptual, Duchamp y sus Ready-mades, el tiburón en formol de Hirst) o a señalarse a sí mismo como objeto puro (pensemos en la escultura minimalista de los 70’s, sin simulacro, sin referencia alguna a nada más que ella como objetivo participante de la realidad, al menos en teoría).

- Cada medio tiene un estilo y cada estilo tiene sus fotos.

- ¡Al fin empezamos a entendernos! A eso me refería: ¡no podemos reducir todo a foto posada vs. foto instantánea!

- No hay medios ingenuos, todos tienen una intención en función de la cual son diseñados, y las fotos no escapan a esa regla.

- Sisi. Nosotros dos poniéndonos de acuerdo, creo que es un buen cierre, ¡te agrego a effes! Muá!

12/6/09

Mala literatura.

Algunas I.D.E.A.s (Intentos De Escritura Automática), que sólo valen como tales (como mucho):
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28 – La metáfora.
La poesía de la codificación no es sólo ruido, es traba, sí, para qué. Posibilidad probable recientemente evaluada por mí es la de evitar el entendimiento de quien no pueda entender, reduciendo el feed-back hasta las personas, o lectores incluso, que sean capaces de sentir empatía. Así nos ahorramos explicar vergüenzas ante el que no las comprende y ríe, y compartirlas gozosamente con quien las comparte, sin goce alguno. El problema a simple vista (no sé si hay vista carente de simpleza, o si la hay no carente de ella, pero prefiero seguir el protocolo) es el siguiente (aunque preceda a cualquier intento de expresarlo, preexiste a este texto, aunque aquí se lo descubra por usted, o sea que para usted desde aquí exista, pero creo que tenemos derecho a pensar que hay Verdad más allá de las meras verdades con que cargamos desde que somos capaces de formular algo): la metáfora, encriptar verdades por inapreciar su desnudez (o por los motivos previos, todo vale) es que se abren caminos de percepción, más de los adecuados. Ahora cada cosa no sólo significa la conexión entre lo que por sí sola significa y lo que quiero que signifique, sino todas las posibles conexiones entre lo que quiero, lo que es, y lo que quiera el receptor, que potencialmente es infinito (sobretodo si se domina el inglés). Lo que no es seguro (no es que no Sea seguro, todo es seguro en sí, digo que no es seguro en mí, pues tengo la habilidad de ignorar y carezco de la habilidad de no hacerlo) es que esto sea necesariamente puro estorbo, y no parte de la búsqueda (de existir tal cosa, que recientemente he negado). Me limitaré, una vez más, a la sabiduría tradicional: no sé.

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31 – Manifiesto I.

En medio del ocio aprendí, porque de otro modo no supe ser, a rastrear los orígenes de mí mismo. De no sé dónde aprendí que de mí, el origen estaba en, al menos, todo lo precedente, pues la red de causas y consecuencias no debe ser cortada arbitrariamente, mas que para simplificar respuestas: garantizar mentira: garantizar verdad. Esto ultimo es expresión de lo aprendido al rastrearme a mí en la historia, y verla, y ver que no hay Lo Seguro, no hay de lo visto más que lo visto: el ojo es todo: no hay objetividad, todo conocimiento es subjetivo y, bajotodo, fruto de irracionalidad; justificaciones (pseudo)racionales de un querer instintivo. Todas nuestras verdades que se pretenden descriptivas de lo exterior (postulación humana: lo exterior no se puede probar, no hay nada seguro más que: “pienso”, pero incluso la acción Pensar es discutible, quién sabe si es lo que creemos). Nuestras verdades, como mucho, son verdades como descripciones de nosotros, no nos expresan mas que a nosotros, no hay Mundo en nuestras palabras, no hay Mundo en Platón, Cristo, Nietzsche, etc. O, si lo hay, es pura casualidad. Podemos suponer posible, entonces, a partir de la observación de las tendencias evolutivas históricas y de algún que otro divague más: que entre todas nuestras verdades, no hay una sola verdad.
De todos modos, puede que sí.

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33 – Manifiesto II.

Subcutáneos son tantos gritos silenciosos. Son rugidos de animal (yo, usted, etc.) lleno de vacío, tan lleno de puro instinto como siempre; rugidos recubiertos con el cascarón del sentir y del pensar (cada uno más nuevo que el nombrado justo antes). Cada uno cada vez más grueso, más opaco, pero igual de gobernado por el gruñir, el tener hambre, el sentir sin motivo cognoscible deseos de perpetuarse a uno mismo (a uno mismo, como mero representante de la estirpe). Las casualidades nos diseñaron mentirosos, negadores del instinto por ser característico de la víctima: otro animal (humanos inclusive, sobre todo en pasados remotos; y hoy: bajo todo). La facilidad de supervivencia nos ha ablandado y poco a poco el círculo de pertenencia se agrandó, incluyendo cada vez más exterior, al compás de las exclusiones internas. Pero la practicidad ya le dirá no a la comprensión, y sólo quedará la contradicción (con todo lo que esto significa: cargar con más fuerza que siempre contra nosotros mismos) o la contradicción (pero eliminada de todo lo negativo que ella significa: ya como parte constitutiva del animal-no-animal, como parte inevitable del negador de orígenes y verdades subcutáneas <por qués y para qués>, y como primer síntoma de algo inmenso que también habremos de negar y admitir… como negable: moral). Conquistada aquella frontera, el más-acá, ya no sé qué nos quedará por llorar.

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50 - ¿Por qué condenamos tanto el uso de drogas materiales, y nadie alza su voz hacia el amor?

En lo que estéticamente creeré un acto heroico y medianamente único hacia la abstracción, hacia la idealización, la intelectualización del instinto, diré que, finalmente, ya no es la señorita L. E. la que ocupa (con tanta belleza y horror) el espacio dentro de mi cráneo, sino su par metafórico (previo a ella) llamado: María Iribarme. Así: la liberación. Así con sólo pasar páginas puedo estar completo, irritarme, sentirme feliz, torturarme, etc. Ya no hace falta que realmente lo haga, las emociones estarán atenuadas, claro, hasta q finalmente haga entrar a la versión “real” de María a mi vida, cosa que veo innecesaria y veo cuan perniciosa podrá ser, cuanto obnubilará mi visión, pero al fin y al cabo es sabido que lo haré, quedando cada vez más claro que el “amor” es una droga más. Que brinda emociones enormes, pero nos hace abandonar todo lo que construimos y, además, o como parte de lo mismo, provoca dolores increíbles, nos aleja de toda esa felicidad que en él buscamos… y aún así no dejamos de desearlo. Nada hay más poderoso que el deseo de desear, salvo quizás el de desear ser deseado. Pero, cabe preguntarse ¿por qué condenamos tanto el uso de drogas materiales, y casi nadie alza su voz hacia el amor? ¿Por qué no vemos campañas preventivas de algo tan hermosamente atroz? ¿Por qué, ante la sonrisa del enamorado, no nos sentimos mal por él y no le ofrecemos nuestra ayuda? ¿Por qué no internarnos preventivamente en una clínica, antes de que el amor nos vuelva locos o estúpidos?

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55 – Mi inverso exacto, Usted.

Hoy me construí un canasto de mimbre

Y de cristal:

Mi cajón. Me arrojé al Río de la Plata, desde la orilla que da a la península aún secreta que se extiende desde atrás de Ciudad Universitaria.

Me arrojé, nomás,

Y me dejé arrastrar por la corriente.

Morí algunas veces en el trayecto.

El sol me fue resecando la piel, las aves hicieron nidos con cada tramo de mí que se prestase (o no) para tal acción.

Con el tiempo,

Con no tanto tiempo como el humano-urbano promedio cree, pasé a ser algo diametralmente opuesto a Juan Martín García Guevara.

Quien me observó anonadado al encallar en alguna orilla no pudo verme, creo que ya definitivamente no era yo: el tiempo y la inacción me habían convertido en mi inverso exacto. Aquel ser humano vio en mí,

Seguramente,

Su reflejo.

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70- Esperando --: el deceso de todos aquellos que me Aman --: libertad.

¿Por qué me observás? ¿Qué te atrae de leerme? Fan. No nos basta con nuestras vidas queremos admirar las de otros. Y cuanto más decadentes, mejor, aunque parezca contradictorio.
La decadencia es dificilísima: demasiado Amor alrededor nos lo prohíbe. Uno tiende a creer que es más fácil el éxito que el fracaso: no es tan así. Tener una madre dificulta todo. Tener un padre, amigos, otros familiares, Pasado, etc., también, en menor medida.
El suicidio es mucho más complejo que el no-suicidio.
El Amor es, si lo que se quiere es la absoluta Libertad (incluida aquella que marcha en contra de uno mismo), la mayor y más pesada cadena.

Así que acá estoy, esperando el deceso final de todos aquellos que me aman más de lo correcto (que, como Madres, aman un ideal, un concepto, no un Ser y sus vicisitudes), y a los que, claro, también amo. Esperando Libertad.

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Madre mía: en tu espíritu encomiendo mis manos.

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71- Manifiesto III

Las cenizas.
Las armas de los ejércitos del destino son: nosotros.
Nuestros cuerpos, nuestra carne, nuestro semen.

Cenizas, será lo que quede, cuando al fin la batalla se emprenda.

Cuando la tensión se libere y almas y cuerpos se despedacen unos a otros.

Y, gane quien gane, sea ceniza.

Animales: la ceniza.
Pasado y futuro, lo bestial: alma o carne, razón o sin razón.
Son distintas lenguas del mismo lenguaje.

18/4/09

Lenguaje e Intraducibilidad en/entre "Arte", Hecho y Psiquis + dos ilustraciones B/N


No todo Pensar se estructura mediante el lenguaje de las palabras
(Ej.: filósofo, diseñador y artista)


Muchos se equivocan al creer que el Humano (todo humano) piensa a través del lenguaje de las palabras. Esa, claro, es una consecuencia de la cultura que se habita, por lo tanto es modificable, incluso de individuo en individuo puede variar las estructuras mentales, o en un mismo individuo en distintos momentos de su vida o estados mentales: no siempre los pensamientos se sustentan en el lenguaje de las palabras (lo nombro así por considerar que se puede hablar de lenguaje de las imágenes, de los sonidos, etc.).

Creo haber leído que Nietzsche o Einstein dijo (quizás uno dijo esto y el otro lo opuesto, no sé) que él pensaba a través de ideas, de abstracciones, que pobre de aquél que considerándose a sí mismo un Pensador, piense traducido de antemano al lenguaje de las palabras. Alguien así sólo alcanzaría “verdades” indirectas, funcionando dentro de un sistema cultural específico, pre-convencionalizado. Y coincido.

La reflexión a través de las palabras da lugar a juegos literarios intelectualoides, a teorías donde “Verdad” y Belleza compiten o se aúnan (Eco, Peirce, Borges, Macedonio, etc.). Da lugar a teorías que, analizadas exclusivamente como eso (teorías), son “blandas”, pero no menos merecedoras de elogios o insultos (si se las juzga globalmente, sin diferenciar la búsqueda Intelectual de la Estética); sólo que se trataría de elogios o insultos de otra índole.

Este texto viene a cuenta de algunas frases que vengo oyendo de distintos profesores o jefes de cátedra de la carrera de Diseño Gráfico de la U.B.A. (Groisman, el casi-pelado de Brignone 2, etc.) según los cuales el diseñador, como todos, piensa en palabras. DEBE pensar en palabras, en conceptos claramente verbalizables, luego traducirlos a imágenes, interfaces o lo que fuese. Dicen que toda idea plasmada en un diseño que se precie debe ser traducible a palabras. Lo cual (exceptuando que entendamos esa necesidad de traducción en un sentido de éxito mercantil [conseguir o mantener un laburo] en lugar de en un sentido de éxito estético-comunicativo-expresivo), repito: lo cual, exceptuando aquello, me parece una soberana pelotudez. Es como decir que para escribir en castellano sólo puedan utilizarse conceptos que ya existan en, por ejemplo, el alemán, y que todo aquello no traducible no se emplee, siendo el empobrecimiento del texto final el único resultado. Además, un BUEN diseñador (o artista, aún más en el caso del artista, que no debe lidiar tanto con clientes, jefes y contratistas dando y pidiendo explicaciones) DEBE pensar en imágenes (podría ampliarse hacia el efecto de los otros sentidos, dependiendo el tipo de diseño o arte y de la profundidad y/o extensión que se les conceda).

Difícilmente algún día el diseñador/artista se embeba tanto de códigos visuales como para que la Imagen estructure por completo sus pensamientos, pero al menos lo hará en parte (lo afirmo por experiencia propia).

Así uno entiende que algunas (quizás todas las) imágenes no pueden traducirse o explicarse con palabras sin cerrar demasiado su sentido o torcerlo, endurecerlo, convencionalizarlo. Por lo tanto esa imagen nunca podría haber nacido del lenguaje de las palabras, necesita de conceptos y códigos externos a él. No todo puede traducirse a palabras con exactitud, ni viceversa.

Por eso es tan incómoda a veces esa pregunta de “¿qué quisiste decir con la obra?”, porque toda explicación verbal sería distorsionadora, simplificadora o simple mentira. Si un artista tiene el suficiente virtuosismo y la suficiente “cultura” artística puede lograr transmitir con enorme precisión algo que para otros lenguajes sería intransmisible (así como ellos también pueden transmitir cosas que el lenguaje plástico no). Ante estas obras ninguna explicación podría aclarar más que oscurecer, ninguna sería tan precisa como la obra misma (a lo sumo puede pensarse en una explicación hecha también mediante Imagen, o en un acumulamiento de conceptos lingüísticos bien grande, que por mutuos descartes y asociaciones se aproximen, y sólo aproximen, al efecto de sentido de la obra).

Ante la pregunta de “¿qué quisiste decir?” la respuesta menos traicionera que puedo dar es la obra misma.
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Apéndice:
¿Y no es el lenguaje de los sueños muchas veces intraducible al de las palabras? ¿Y no tenemos TODOS acceso a él?



Sin título (MSN)
Lápiz - ¿2006?


De cómo toda Manifestación Psíquica Intensa debe provenir de otra Manifestación Psíquica y no de una Manifestación Física
(Intraducibilidad)


Antes que nada:
Éste sería un buen ejemplo de pensamiento en palabras: no alcanza Verdades sino “verdades” estéticamente satisfactorias (resta ver hasta qué punto toda o casi toda teoría hace, con mayor profesionalismo o no, encubiertamente lo mismo). Ahora sí:
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¿Las emociones más intensas y más revivibles (distinto de rememorables) no están siempre en el soñar, en el rememorar y en el imaginar, más que en el actuar?

Creo que sí, aunque siempre, de modo indirecto, dependan de la Experiencia real para manifestarse (lo que se sueña, recuerda, distorsiona o crea tiene siempre una base realista en algún punto, más o menos verosímil, más o menos anclada en lo posible, pero nunca brotan de la pura abstracción, creo) ---> aún así, como no se sabe de ningún ser con nula Experiencia Sensorial pero sí con capacidades comunicativas, no podemos saber si la Representatividad es o no un factor necesario para producir una Gran Emoción. Quizás toda Gran Emoción venga ligada indirectamente al mundo sólo porque nuestra psiquis no es capaz de estructurarse distinto.

Me imagino que, de poder estructurarse de otros modos no-figurativos, de modos no-referenciales, o a lo sumo auto-referenciales (en relación exclusivamente a ella, a la Psiquis, al pensamiento “puro”)… repito: de poder estructurarse de modos no-figurativos alcanzaría intensidades de Emoción y Sensación máximas, pues ya se movería absolutamente dentro de un mismo lenguaje, y la pérdida “comunicativa” sería nula.

En relación a esto último y volviendo pa’ atrás, digo algo que debería haber dicho antes:
¿Por qué son (al menos así me parece) más intensas las emociones que son respuesta a un estado Interno, que aquellas que responden a un estado Externo? Más eternamente revivibles en su total intensidad.

Creo que es un problema de Lenguaje, de traducción:
En toda traducción se pierde algo, no todo es traducible inalterado de un idioma a otro, de un arte a otro, de un sistema de signos a otro, de un contexto cultural a otro, etc.

Un ejemplo: traducir un tango “en lunfardo” al inglés. En esa traducción necesariamente se perderán parte de las particularidades del castellano, pero sin avanzar sobre casi ninguna de las peculiaridades idiomáticas del inglés: sólo pueden traducirse “eficientemente” los Puntos de Contacto (que, de todos modos, nunca son de Contacto Pleno, por eso las comillas). Las especificidades de ambas partes se tienden a perder en toda traducción y, con ellas, el alcance Almístico-sensible (pues con el Racional es diferente, en parte) de lo traducido.

Esto creo que es lo que pasa con las Emociones cuyo origen es el Mundo, la Experiencia, el Hecho: se originan en un sistema (la “Realidad Material”, por llamarla de algún modo) y deben ser traducidas a otro medio (la “Realidad Psíquica” o “Espiritual”), en el proceso algo se pierde.

Un ejemplo: los Sueños: creados por y para el cerebro (con todo su exclusivísimo bagaje simbólico) siempre dentro de sus estructuras posibles y con su lenguaje. Ocasionalmente (pues no necesariamente siempre tendría por qué ser así) estos Sueños alcanzarán áreas que le son exclusivas (exclusivas de la Realidad Psíquica, y más específicamente de uno de sus múltiples idiomas: Sueños), y que una Vivencia jamás podrá tocar por manejarse con reglas distintas.

Del mismo modo se da a la inversa: no todo pensamiento o emoción nacida del cerebro es traducible al Mundo, a la Realidad Material, no si esa Idea (la llamo así por simplificar) es lo suficientemente singular, fruto del Individuo “puro” y no de una convención cultural, ya asociada por costumbre o ley a determinada representación física (Ej.: “felicidad”---sonrisa, “miedo”---oscuridad, “sueño”---cuadro de Dalí *, “fuego”---sonido de fuego).

En conclusión:
Casi nunca se llega a expresar algo no expresado ya de algún modo, o ya presagiado, hacia mentes que no estén ya acondicionadas.

¿Las maneras de Manifestación psíquicas también responderán, en su mayoría, a un código convencional en relación a la representación mental de la Realidad Material? ¿Es decir, entonces, que ante un Hecho, Objeto, etc. novedoso para nuestra Realidad Espiritual, sólo podemos, en líneas generales, asignarle una Reacción preexistente?

Me perdí.
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* Que nadie dude de esto: ningún sueño se parecía (y pocos, casi ninguno, se parecen), al menos estéticamente, al modo en que Dalí representó: su semejanza es convencional (tan naturalizada como vuelta innegable, quizás innegable desde antes de su naturalización: ahí lo llamativo).



Crítica Mordaz o Descripción Imparcial de Mí Mismo
Tinta china y estilógrafos - 2007


Intraducibilidad en “Arte”


El “problema” de la Intraducibilidad afecta a toda manifestación humana. Veamos específicamente al “Arte”:

Siempre o casi siempre, entre lo imaginado y lo finalmente realizado, habrá, creo, cierta distancia. En los casos (mayoritarios) en que lo imaginado sea muy Convencional, lo no-traducido (la pérdida de especificidades, connotaciones, exactitudes, vaguedades, etc.) será poco, irrelevante.

Con respecto a las Manifestaciones Físicas originadas en espíritus más distanciados del común de la gente (de sus mentes) la distancia será mayor, pues no habrá convención previa de traducción sino que habrá que resignarse a su inexistencia (¿cómo?) o crear una nueva (perdiendo infinidad de matices). Quizás la opción más válida para esquivar este problema casi sin consecuencias negativas sea adaptar la Realidad Psíquica al área específica de la Realidad Material con que se pretende expresar.

En cuanto a lo último:
Para colmo el problema de Traducción puede volverse más agudo: ya no entre Realidad Espiritual y Realidad Material, sino entre aspectos más específicos de cada una, entre sus diversas subestructuras.

Ejemplos: intentar pintar una idea Política, intentar volver música una Imagen, intentar esculpir un concepto Abstracto-metafísico, etc. En esos casos, nunca se llega a la captación plena de la Idea/Sensación original, ni al aprovechamiento total del Medio material y cultural con que se expresa.

Las consecuencias de este tipo de accionar (base de casi todas las Vanguardias de fines del S. XIX y principios del XX: meros ejercicios de aprendizaje, casi nunca Obras Totales), para colmo pelotudamente glorificado con frecuencia, fueron ejemplificados en “No todo Pensar se estructura mediante el lenguaje de las palabras.
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“Los lenguajes artísticos se diferencian de otros tipos de lenguajes (y por eso son artísticos), por el hecho de que los códigos de entendimiento no están prefijados sino que se establecen durante la propia comunicación, no antes.”
Luis Felipe Noé.

4/4/09

2º Estudio sobre la Popularidad de los Colores (Pintura)

Un servicio pa'l pueblo:

Se trata de un estudio, bastante casero, sobre la popularidad (la cantidad de uso) de una gran gama de colores en pintura a lo largo de la Historia.

¿Su finalidad? Distanciarme de Lo Popular, aunque sea sólo tan superflua o irrelevantemente.

La inexactitud gobierna cada átomo del estudio y de su resultado, pero aún así, como Aproximación a "la posta", sirve.

Las inexactitudes tienen que ver, entre otras cosas:
· con la selección de obras, arbitraria (aunque extensa) (¿en qué cuadros busqué? Cuadros famosos de artistas famosos, los cuadros más caros, aquellos a los que mi capricho o mi memoria* me hizo ir)
· con la selección de los colores (gobernada aún por esa visión mentirosa que nos han enseñado donde Amarillo-Azul-Rojo son los colores primarios, en lugar de Amarillo-Cyan-Magenta) (conceptualizada, estereotipada: no contempla los infinitos intermedios existentes, por ejemplo, entre Amarillo y Rojo, sino sólo tres [más las mezclas con Blanco, Negro y un sólo tono de Gris], por lo que todos los colores que no respondían con absoluta exactitud a esta catalogación fueron arrastrados, a ojo, hacia una u otra)
. con el modo de apreciar y medir esos colores (visual-casero, en la mayoría de los casos, casi nada de maquinolas perfectamente exactas midiendo porcentajes)
· con la representación final que Uds. ven ahora de esos colores (hecho con gran paja en PC, con un sistema que responde a otras organizaciones del color que no son exactamente la que nos han enseñado, mentirosamente, en la primaria).


Pero, a pesar de todo, sirve: se puede observar claramente :
· La popularidad de los colores neutros.
· Y del rojo.
· Y de los colores con los que la piel es (si se busca cierta imitación de lo real) representada (observen como, entre estos tonos populares, entre los naranjas oscuros no se ven los cercanos al amarillo y, entre los naranjas pálidos, sí es la mezcla con el amarillo, y no con el rojo, la que se repite: tal cual como usualmente se entiende que se "debe" representar la piel: aclarando hacia amarillo) (de acá también podemos concluir: no sólo que se abusa de estos colores [determinados naranjas y marrones] y que se abusa de ellos para la piel, sino que se abusa de la piel, del retrato, del humano)
· Los violetas (en especial los rojizos, creo) son notablemente los menos usados (¡a usarlos!)**
· Me sorprendió la baja importancia de los verdes (¿vegetación?) ¿Será que la naturaleza-verde no nos interesa en sí, sino sólo alterada por, por ejemplo, la luz?


Última: no busquen en este blog al 1º Estudio, no figura ni figurará: su inexactitud era realmente enorme (y anecdóticamente comento: se intentaba ocupar del uso del color aplicado a "todo", no sólo a pintura).

* Esto nada tenía de negativo, pues el estudio era para MÍ, a Uds. los afectará sólo ínfimamente, de todos modos.
** Esto me lo dije en agosto del 2007: desde ese entonces (primero forzada y luego "naturalmente") ha crecido mi uso de los violetas en mi pintura. "
Naturalmente", eso es lo más interesante: por motivos racionales empecé a buscarlo (al violeta) y a encontrarlo en la realidad, en lugares en que siempre había estado y nunca lo había percibido: la observación intelectual sobre la popularidad del violeta afectó mi Percepción y, por consiguiente, su Representación por mí. No sólo eso: ha afectado también mi relación... estemm... ¿afectiva? con determinadas variantes del violeta, es en ellos donde finalmente siento una expresión más profunda de mi ser, son ellos los que, ante mí, más emociones son capaces de disparar: la afectación de mí (resultado indirecto de este Estudio) ya no es meramente superflua.

5/3/09

Proyecto de Calle Artística - Papi Grassi I

INTRODUCCIÓN PRESCINDIBLE:

Ya no es tan eficaz (para el artista, para la discográfica… y ni siquiera para el público) que la selección de los artistas musicales se realice a través del envío de Demos, hoy es más práctico (y varios de los últimos artistas lo van demostrando) que el artista primero se muestre al público a través de Internet y, una vez que su propuesta ha demostrado ya cierto éxito, otro la financie. La elección así se torna mucho menos riesgosa, y se evita un filtro usualmente bastante pelotudo.

Éste modelo, de seguirse volviendo exitoso, se rodeará de prestigio y laureles y avanzará por sobre otros aspectos del “comercio” (entiéndanlo como “intercambio”, sin todo esa carga mercantilista y negativa) artístico, espiritual o de cualquier tipo (o quizás ya haya sido exportado desde alguna de esas otras áreas hacia la música).

Unos ejemplos tan cargados de popularidad como de connotaciones negativas, donde se ve un proceso similar al antes referido: el reality show, con sus votos por celular, Bailando por un sueño, incluso quizás el mecanismo por el que “ser Flogger” a veces, en los casos más excepcionales, se termina convirtiendo en un Laburo.

El Blog es otro de estos nuevos medios para alcanzar la Popularidad o para simplemente Mostrar: más directos, menos filtrados por terceros (a veces), donde el público posee un poder de decisión más inmediato sobre el destino del Artista o de lo que corno se ponga en juego.

El arte callejero es otro (omitiendo lo de "nuevo", claro).

Así que un Blog (este) y mi, aún en pañales, proyecto de Calle Artística se vuelven consecuencias lógicas de su tiempo: el pintor debería, y lógicamente está pasando (no voy a ser tan salame de considerarme un innovador absoluto), el pintor debería poder prescindir de las galerías para alcanzar su meta (No entiendan "deber" en un sentido necesariamente moral: no serán las galerías y la venta de arte mis Molinos de Viento, para nada). El arte debe salir y atacar directamente al público, omitiendo filtros y evitando esperar que este último sea el que se mueva hacia la obra. Es por todo esto que, en el futuro, este proyecto de Calle Artística girará seguramente más en torno a la fijación pública de reproducciones de Obras de Arte mías (es decir: más como medio de difusión que de creación).

Ésta estrategia de difusión se presenta como alternativa simultánea a la más “tradicional”, no como su reemplazo absoluto. Pero por paja y necesidad de resumir no explicaré por qué lo considero así.

Finalmente redondeo este divague con un cobarde y gran: “Bah, qué se yo”. Que me excusa ante los errores y las obviedades del texto.


SOBRE ESTAS ESPECÍFICAS IMÁGENES:

Dada ya esta presentación del proyecto, presento ahora sus primeras fotos: Se trata de los primeros, y muy mediocres, dos ¿bocetos? Del primer subproyecto de Calle Artística: PAPI GRASSI. Pueden verlos dentro de Ciudad Universitaria.

Próximamente: la evolución estética del “logo”, por Mardel.

4/3/09

Declaración de Fines (Móviles)

A los 20 años los Beatles ya eran THE BEATLES.

Ese pensamiento me solía/suele venir a la cabeza, junto con el de “cada vez me cuesta más encontrar a un Grande que no lo fuera ya a mi edad”, que, dicho sea de paso, es 20.

Eso, y cierto dolor (y dudas, dolorosas por sí mismas) que puede producir vender mis pinturas, me llevó a tratar de encontrar un modo de crecer, de mostrarme, de acrecentar las posibilidades de ser idolatrado, evitando lo más posible esa sensación cercana a la de infanticidio-traición-prostitución.

El proyecto de Calle Artística será (mientras dure este estadio de mi ser, al menos) la pata principal sobre la que este plan de salvataje de mi nombre para la Historia se sostendrá, creo. Este blog será otra (y casi seguramente haya más, aunque aún más secundarias, probablemente), será patita si se la analiza por sí sola, pues su principal función sería la de anclaje del proyecto de Calle Artística. Al menos esta es mi idea en principio, siempre es posible que se altere incluso antes de comenzar (aunque este es el comienzo…).

En fin, de eso se trata esto: de narcisísticamente mostrarme. Mostrar, claro está, no Mí imagen, sino Mis imágenes (que indirectamente sí, son Mí imagen): mi obra artística. Ojalá la admiren o, por lo menos, la detesten (los extremos siempre han sido, artísticamente, buenos).

Una aclaración preventiva: me reservo el derecho de no pensar como mis obras de arte. Claro que salen de mí, claro que me expresan, sí. Y muy probablemente expresen Ideas, Sentimientos o Sensaciones mías, sí. Pero no todas las obras. A veces pude haberme autoinducido a creer momentánea y “ficticiamente” en las ideas de mi obra, pude haberme dejado llevar por el instinto o el placer estético, y que el resultado se degenere o, como lo entendería yo, regenere.

(Creo que) iré subiendo una obra por semana. Recién daré a conocer el blog a “la gente” cuando tenga al menos una obra por sección. Habré acumulado cierto numerito de obras que, inevitablemente, dejarán a este epílogo atrás, y ya no servirá del todo como presentación. Pero, aún así, es este el mejor modo, el mejor espacio y el mejor momento que se me ocurre para realizar/publicar esta Declaración de, más que de principios, de Fines*, aunque sí, en cierto modo, de Principio.

* Mejor que sean Fines Móviles, pues la experiencia me dice que una de mis mayores constantes (parafraseando ligeramente a Dylan) es el cambio, y puede que en una semana, un mes, un año (o nunca) ya no piense así, incluso puede que lo haga de un modo geométricamente opuesto.
Queda anulada la posibilidad de que alguno algún día me señale como traidor de mis propios principios, porque mi principio es más bien traicionarse, y puede que un día incluso traicione al principio de traición de principios y ya no cambie más en nada. (N. de un par de días después)